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Cáncer testicular: la importancia del autoexamen en la detección precoz

Este tipo de cáncer es el más frecuente en hombres jóvenes entre los 15 y 40 años. Detectarlo a tiempo puede marcar la diferencia en el tratamiento y pronóstico.

El cáncer testicular es una enfermedad que, aunque poco común en comparación con otros tipos de cáncer, es la más frecuente en hombres jóvenes. Según el Dr. Luis Ebel, urólogo y director de la Sociedad Chilena de Urología (SCHU), su detección temprana es clave, ya que en la mayoría de los casos no presenta síntomas en sus primeras etapas.
«Entre el 70 y el 80% de los hombres con cáncer testicular no tienen síntomas. Por eso, el autoexamen testicular es fundamental para identificar cualquier alteración y consultar a tiempo», señala el especialista.
Como se trata de un cáncer que afecta principalmente a la población joven y que al detectarse en forma precoz tiene un muy buen pronóstico, la Sociedad Chilena de Urología (SCHU) y la Confederación Americana de Urología (CAU) han organizado una campaña de concientización sobre este tipo de cáncer. Su objetivo es enseñarles a los jóvenes a autoexaminarse los testículos para identificar posibles anomalías y acudir oportunamente a un especialista.
Además, Chile es uno de los países con la incidencia más alta de cáncer testicular en comparación con Estados Unidos y el resto de Latinoamérica, con una incidencia de 8,8 casos por cada 100.000 hombres. Por su parte, Valdivia, en la Región de Los Ríos, presenta el doble de casos en relación al resto del país, con 15 pacientes cada 100.000.

Tratamientos y consecuencias

Cuando el cáncer testicular es diagnosticado, el primer tratamiento suele ser la extirpación del testículo afectado. En algunos casos, si la enfermedad está más avanzada, pueden ser necesarias terapias adicionales como quimioterapia, radioterapia o cirugías más complejas.
«En la medida que uno detecte precozmente la enfermedad, el tratamiento podría limitarse solo a la extirpación del testículo. Sin embargo, cuando se requieren tratamientos adicionales, pueden aparecer efectos secundarios como la caída del cabello, náuseas, vómitos o disminución de defensas», explica el Dr. Ebel.
Dado que este cáncer afecta principalmente a hombres jóvenes, la sobrevida es alta. No obstante, algunos tratamientos pueden dejar secuelas a largo plazo, como problemas cardiovasculares, alteraciones en la fertilidad o el desarrollo de otros tipos de cáncer en el futuro.
La detección temprana sigue siendo la mejor herramienta para enfrentar esta enfermedad. “De ahí la importancia de contar con campañas que eduquen a la población y que incentiven a los hombres jóvenes a realizarse el autoexamen y acudir al médico ante cualquier señal de alerta”, enfatiza el Dr. Luis Ebel.