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Todo sobre la Hiperplasia Prostática

Se trata de  una afección frecuente en hombres de edad avanzada, caracterizada por el aumento benigno del volumen de la próstata y síntomas urinarios asociados. Conoce los síntomas, diagnósticos y distintas opciones de tratamiento.

Autoría: Filial Endourología SCHU

La hiperplasia prostática benigna (HPB) es un crecimiento natural y no canceroso de la próstata que se produce con el envejecimiento. Afecta a la mayoría de los hombres a partir de los 50 años. A medida que la próstata aumenta de tamaño, puede comprimir la uretra, que es el conducto por donde se expulsa la orina, lo que dificulta la micción.

Principales síntomas

Los síntomas de la hiperplasia prostática benigna, conocidos como Síntomas del Tracto Urinario Inferior (LUTS por sus siglas en inglés), se pueden clasificar en tres tipos:

1.Síntomas de vaciado (obstructivos):

  • Flujo urinario débil o interrumpido
  • Sensación de vaciamiento incompleto
  • Dificultad para comenzar a orinar
  • Necesidad de «empujar» para orinar

2. Síntomas de almacenamiento (irritativos):

  • Necesidad urgente de orinar
  • Orinar con frecuencia durante el día
  • Levantarse varias veces por la noche para orinar (nicturia)
  • Incontinencia urinaria (en algunos casos)

3. Complicaciones (en casos avanzados):

  • Retención urinaria (no poder orinar)
  • Infecciones urinarias
  • Cálculos en la vejiga
  • Daño renal (raro, pero posible si no se trata)

¿Cómo se diagnostica la HPB?

El urólogo evaluará el caso del paciente mediante:

  • Historia clínica: Preguntas sobre síntomas, medicamentos y salud general  y podría utilizar un cuestionario (IPSS) que es una encuesta que mide la intensidad de síntomas.
  • Exploración física: Incluyendo el tacto rectal para evaluar el tamaño y consistencia de la próstata.

En cuanto a exámenes:

  • Análisis de orina: Para descartar infección u otros problemas.
  • Análisis de sangre: Incluyendo el PSA (antígeno prostático específico), que ayuda a descartar cáncer de próstata. 
  • Flujo urinario (uroflujometría): Mide la fuerza y cantidad de orina.
  • Imágenes con Ecografía: Puede medir el volumen de la próstata y la orina residual después de orinar.
  • En algunos casos, se pueden realizar pruebas adicionales como una cistoscopia o estudio urodinámico.

Opciones de tratamiento

El tratamiento dependerá de la gravedad de los síntomas, el tamaño de la próstata, edad, estado general de salud y preferencias personales. La observación expectante sin tratamiento es una alternativa en los pacientes con síntomas leves aunque no recomendable a largo plazo por las secuelas que pueda producir en la vía urinaria. 

Los objetivos del tratamiento farmacológico  comprenden el alivio de los síntomas del tracto urinario inferior, la mejoría de la obstrucción del tracto de salida y del vaciamiento de la vejiga, tratando la posible inestabilidad del detrusor (músculo de la vejiga). También se consideran objetivos del tratamiento la reversión de la insuficiencia renal y la prevención de episodios futuros de hematuria macroscópica (sangrado con la orina), infección y retención urinaria.

En la decisión terapéutica también influyen la función sexual que tenga el paciente y la presencia de componentes del síndrome metabólico (hormonal). Es importante recordar que los tratamientos médicos vía oral pueden provocar retroeyaculación (no sale semen hacia fuera con el orgasmo) y también disfunción eréctil.

El candidato ideal para el tratamiento médico es aquel paciente que presenta síntomas leves a moderados que afecten de forma negativa su calidad de vida y que tengan una gran respuesta  a la toma de tratamiento médico con pastillas; todo lo que se salga de este perfil de paciente debería plantearse la operación quirúrgica.

Tratamientos mínimamente invasivos, ¿para quiénes están indicados?

  • Pacientes que no mejoran con medicamentos o que no desean cirugía. Por ejemplo, Rezūm (terapia con vapor de agua), UroLift (implantes que levantan la próstata), iTind (dispositivo temporal). Entre las ventajas está el menor riesgo de eyaculación retrógrada o disfunción eréctil que con cirugía tradicional.

Cirugía 

La cirugía mejora significativamente los síntomas en la mayoría de los casos, pero puede tener efectos secundarios como eyaculación retrógrada (orina en vez de semen durante el orgasmo), infección o sangrado.

Tipos de cirugía:

  • Resección transuretral de próstata (RTUP): Procedimiento estándar para próstatas medianas.
  • Enucleación con láser (HoLEP, ThuLEP, ThuFLEP): Muy eficaz, incluso para próstatas grandes. Recuperación más rápida y menor sangrado.
  • Adenomectomía abierta: Es la cirugía tradicional para próstatas muy grandes.

¿La HPB se puede prevenir?

La hiperplasia prostática benigna no se puede prevenir completamente, ya que está relacionada con el envejecimiento y los cambios hormonales. Sin embargo, un  estilo de vida saludable, con dieta equilibrada, ejercicio, evitar el tabaco puede ayudar a reducir los síntomas.

¿Cuándo debo consultar al urólogo?

Consulta al especialista si tienes:

  • Dificultad para orinar o flujo muy débil
  • Necesidad de orinar muchas veces por la noche
  • Dolor al orinar o sangre en la orina
  • Imposibilidad de orinar (retención aguda)

La HPB es una condición común y tratable. Muchos hombres viven bien con síntomas leves, pero si estos afectan la vida diaria, existen tratamientos efectivos.